Lewis®, marca histórica integrada en Weir, es uno de los nombres más reconocidos del mundo en equipos para servicios de alta corrosión y temperatura. Su especialización en ácido sulfúrico, química del azufre y otros procesos severos le ha permitido desarrollar una oferta muy técnica, respaldada por metalurgia propia, conocimiento de proceso y una clara orientación a seguridad y durabilidad.
Las bombas de flujo axial de Lewis están diseñadas para mover grandes volúmenes con baja altura manométrica en procesos químicos donde la corrosión y la continuidad operativa son factores críticos. Este concepto encuentra un papel clave en ácido fosfórico, evaporación, cristalización, recirculación y otros circuitos en los que el caudal domina sobre la presión. La selección de hidráulica, materiales, estanqueidad y configuración de la bomba resulta clave para adaptar el equipo al fluido, a la temperatura, a la presión y al nivel de exigencia del servicio. La adecuación de la bomba al punto de operación, al fluido y a las condiciones de estanqueidad del servicio es especialmente relevante para sostener rendimiento y vida útil.
El valor diferencial de Lewis está en llevar la hidráulica de flujo axial a entornos muy agresivos, respaldándola con materiales avanzados y una filosofía de diseño orientada a seguridad, estabilidad y larga vida útil. En términos de producto, se trata de una solución muy bien posicionada cuando la eficiencia hidráulica y la resistencia química deben convivir sin compromisos.
Su implantación natural está en plantas de ácido fosfórico, salmueras y aplicaciones abrasivas donde las metalurgias desarrolladas por Lewis puedan aportar un valor añadido al cliente.
La especialización extrema de Lewis es especialmente valiosa cuando el usuario necesita una respuesta técnica específica y no una adaptación de producto generalista.